• Usa prendas que te ayuden a proyectar seguridad y autoridad. Como por ejemplo camisas y blazers con cuellos estructurados, prendas con siluetas rectas o entalladas a la perfección en tu cuerpo, puños grandes, al igual que accesorios estructurados como por ejemplo un bolso cuadrado. Además evita usar faldas demasiado cortas o ajustadas, escotes muy pronunciados o transparencias, y, en general, cualquier prenda que no te ayude a proyectar una imagen de profesionalismo en tu lugar de trabajo.
  • Maquíllate y péinate sobriamente.
Continuar leyendo