Por: Diana Jaramillo

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En tu ser interior se envuelve la unidad. En ti se desarrollan el aspecto femenino y masculino. Cuando decides balancear sus características particulares te permites crecer y evolucionar en plenitud, armonía y alegría.

Tu aspecto femenino te invita a conectarte con tu ser espiritual y a experimentar el amor incondicional hacia ti mismo y otros. Cuando permites que tu aspecto femenino actúe, recuerdas la capacidad de comunicarte intuitivamente, de percibir más allá de los juicios intelectuales y comprendes nuevamente el lenguaje de corazón a corazón.

El reconocer tu aspecto femenino te enseña que eres un creador por naturaleza y te muestra tu potencial vivo de germinar nuevas ideas y extraordinarias experiencias. Al dejar que tu creatividad sea guiada desde el amor, manifiestas expresiones de abundancia, gozo danzante y belleza.

Independientemente de tu sexo, en ti residen los aspectos masculino y femenino. En ti viven las representaciones de la madre, la hija, la amiga, la esposa y la maestra. En tu conexión con las cualidades de protección, confianza, escucha, fidelidad y guía recuerdas tu unidad.

Cuando tienes la humildad de aprender del aspecto femenino te elevas por encima de tus limitaciones racionales y renaces a la fuerza espiritual.

Tú maestra interior siempre esta dispuesta a mostrarte el camino de la compasión y la comprensión. Al encarnar estas cualidades te conviertes en un radiante imán que atrae a su paso dulzura, paz y calidez.

La gran maestra del mundo, Madre Tierra, te ofrece la firme enseñanza del dar sin condiciones alimentándote continuamente. Tu aspecto femenino interno alimenta tu alma con paciencia y te ayuda a trascender los pensamientos de limitación que impiden tu perfecta realización.

Es tiempo de reconciliar los opuestos. Suelta los rencores asociados a tu madre, hermanas, o mujeres en general. Deja que tu guía interior te muestre el camino al verdadero perdón y a la liberación de pasado.

¡Abre la puerta al espíritu de la feminidad y despierta a sus cualidades!
Tu aspecto femenino es un regalo precioso que solo tú puedes activar.

¡Sigue tu intucición y decídete a vivir el camino de tu corazón!