Por: Diana Jaramillo

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Al ayudarte a ti mismo haces el acto de humildad de reconocer que el cambio fundamental empieza contigo, de este modo abres la puerta al maestro de sabiduría que habita en ti esperando a ser escuchado para dar su guía amorosa.

Antes de pretender cambiar a los demás requieres conocerte, identificar tu grandioso potencial y a la vez aceptar tus propios temores para así poder transcenderlos

Cuando reconoces que tu esencia verdadera es un ser de amor y luz que merece experiencias de armonía y plenitud, sacas el valor necesario para acallar la guía de tu falsa identidad: el ego. Esta voz se presenta en tu mente como pensamientos de duda y juicios que pretenden convencerte  de que no es posible alcanzar la felicidad.

Tu eres más que tu colección de experiencias pasadas, pero esa falsa identidad se alimenta de los fracasos, de las historia personales de dolor y de los dramas del resto. Cuando mantienes tu atención en situaciones conflictivas consumes el potencial para crear y manifestar verdaderos cambios, tu seguridad personal se debilita puesto que invierte la energía en estar pendiente de lo que hacen y piensas los demás.

Amarte a ti primero no es un acto egoísta es un acto de humildad, pues al reconocer el amor en ti puedes realmente extenderlo a los demás. Cuando no te aceptas verdaderamente estarás buscando el amor y el reconocimiento afuera esperando que los demás sean la fuente de tu felicidad o seguridad.

Encontrarte a ti mismo te recuerda, que aunque aparentemente nadie este para ti, tu puedes contar contigo, pues dentro de ti siempre esta la fortaleza que buscabas fuera.

Dejar ir la falsa imagen, la identificación constante con el pasado y con el drama, te permitirá ganar todo un mundo de posibilidades, así como la paz y la alegría de ser quien realmente eres.

Cuando te abres a ser quien realmente eres, dejas que tu vieja imagen se transforme, que tus miedos se los lleve el viento y que tu fuerza interior te empuje para resurgir de las propias cenizas.

Si sostienes una vida que no te llena por temor a que tu mundo se desborone, a que tu pareja o amigos te dejen, a quedarte pobre, o hacer el ridículo continuaras materializando una realidad falsa y vacía. Atraerás amigos falsos, parejas que no te aman por lo que eres sino por lo que aparentas y un entorno que no te apoya sino que te encasilla.

Realmente te empobreces cada vez que reprimes tu mente y los deseos de tu corazón. Es tu elección salir de cualquier pequeña caja en la que te hayas encerrado. Eres un ser luminoso y maravilloso y solo tú puedes liberarte de todas las imposiciones que te has echado encima.

¡Tu verdadero destino es brillar!

Sigue tu corazón… Sigue tu guía interior… pues el universo entero espera a que decidas mostrar tu verdadero ser para apoyarte incondicionalmente.

¡Ser tú es más fácil de lo que imaginas!
Elígelo. El ahora es el momento de cambiar tu vida.