La vida sería mucho más fácil si tuviésemos un guión que seguir.

¡Nos ahorraríamos tantos problemas de comunicación!

Pero ¿te imaginas lo aburridísimo que sería saber qué decir y cómo decirlo en todo momento?

¡El arte de saber comunicarse trae consigo infinidad de retos! Hoy comparto contigo algunos consejos para que evites los malentendidos que se pueden generar a partir de tu lenguaje corporal en tu lugar de trabajo.

Recuerda que tus expresiones faciales y la postura de tu cuerpo cuentan tanto como tus propias palabras.

1. Mala postura y mirada fijada en el suelo

Signos clásicos de una persona nerviosa o tímida. Una espalda encorvada y una mirada desinteresada y fijada en el horizonte o en el suelo suelen reflejar una carencia de seguridad en sí misma de esa persona.

Céntrate en un trabajo interno de reconocimiento de tus fortalezas y cualidades, que seguro son muchas. Se trata de un trabajo en tu auto-imagen y autoestima, que requiere tiempo y dedicación pero que sin duda valdrá la pena y tendrá un impacto positivo en todas las áreas de tu vida.

Lo ideal es llegar al punto en que puedas  sostener la mirada y mantener tu postura erguida. De esa manera, conseguirás proyectar esa confianza necesaria para lograr tus objetivos y generar credibilidad en otros.

2. Contacto visual excesivo

Acabamos de mencionar en el punto anterior la importancia del contacto visual, sin embargo esto debe manejarse de una forma moderada.

Una mirada fija e intensa puede ser contraproducente ya que puede dar la impresión de que no estamos satisfechos con lo que se está escuchando (por parte de nuestro interlocutor), y esperamos impacientes a que llegue algo que merezca nuestro tiempo.

Maneja este punto con moderación y brinda señales de que estás siguiendo la conversación con interés pero si percibes que la persona con la que hablas intenta romper contacto visual, date por aludido, y relaja la intensidad.

3.  Bostezar directamente delante de tu interlocutor. 

Así lo trates de disimular, es una señal clara y le envías a la otra persona el mensaje de que te aburre o no es de tu interés lo que está diciendo.

4. Tics nerviosos

Evita morderte las uñas, hacer ruido con los pies, los dedos o con un bolígrafo puesto que estás enviando un mensaje  de que tienes ganas de abandonar la conversación o de que estás nerviosa(o).

5. Mirar la hora o el teléfono

Si quieres indicarle a la otra persona que estás aburrido, no tienes más que mirar la hora o el teléfono.

Si por el contrario, quieres demostrar que estás comprometido e interesado en lo que se comenta, ni se te ocurra. Tu teléfono puede esperar. Cualquier signo de desinterés hace que la otra persona se sienta como si sólo valorásemos nuestro tiempo, no el suyo.

Intenta ser consciente de tu cuerpo, sobre todo en los momentos claves de tu comunicación en el trabajo. Intenta no emitir señales equivocadas con tu lenguaje corporal y descubrirás las reacciones mucho más positivas de tus compañeros y superiores hacia ti.