Los ames o los odies, simplemente no puedes vivir sin tus zapatos de tacón. Te explico cómo seleccionarlos.

 

Son una belleza, no cabe duda. Sean del estilo que sean: stilettos, plataformas o sandalias, hay un zapato de tacón para toda mujer. De esto estoy completamente segura.

Si te preocupa tu imagen personal y tu imagen profesional, deberías tener más de un par de zapatos de tacón en tu armario (¡aunque solo sea para admirarlos!). Y es que a pesar de las llagas, y el dolor, tus zapatos de tacón te hacen mucho más atractiva, alta y esbelta.
¿No me crees? ¿Sabías que ha sido demostrado científicamente por un equipo de investigadores en la Universidad de Portsmouth?
Efectivamente. Y como profesional de la Asesoría de Imagen, es mi obligación informarte acerca de todo complemento que va a resaltar tu belleza.  Pero también es mi obligación orientarte adecuadamente para que selecciones el modelo que se ajuste a tu silueta, y no tengas que padecer sufrimientos innecesarios, ni sacrificar tu salud y bienestar.


¿Cuáles son los errores más comunes que cometemos las mujeres al seleccionar nuestros zapatos de tacón?

 

  1. El zapato no te encaja adecuadamente

Cuando la diferencia entre el zapato y el talón es demasiado amplia, el pie va a desplazarse dentro del zapato al caminar. Y eso, es garantía de dolor y malestar. En este caso, probablemente elegiste un estilo que era demasiado ancho para el pie, tal vez sin tener en cuenta que tu número de calzado varía con los años. Sí, el tamaño del pie cambia con los años debido a cambios hormonales y a cambios naturales en los tejidos blandos que se producen con el envejecimiento. No te imaginas la  cantidad de veces que he visto este problema y he visto sufrir a mis clientas a lo largo de mi carrera como Asesora de Imagen. Entonces, ¿Cuál es la solución? Ponte en las manos de un buen profesional del calzado, que mida las dimensiones de tu pie adecuadamente.

  1. El zapato es excesivamente alto

A veces llevamos nuestra imagen personal algo más lejos de lo que debemos. El zapato de tacón muy alto es una belleza, y crea la ilusión de una silueta muy estilizada. Sin embargo, el uso excesivo de este accesorio causa dolor en la parte inferior del pie. El tacón alto significa más estrés en el metatarso del pie, en el tobillo y en la rodilla, problemas que aumentan con la altura del zapato. Recuerda que no todas somos Carrie Bradshaw de Sex and The City, y ¡no siempre es práctico ir al parque a pasear tu perro con zapatos de tacón tan altos!

  1. El zapato no está suficientemente cubierto

Lo sé, las sandalias de tacón enamoran, suelen ser un flechazo instantáneo, pero cuando los únicos componentes que sostienen el zapato con el pie son una pequeñísima correa en el tobillo y en los pies, es como si estuvieras andando por una cuerda floja. Evidentemente, te falta apoyo y te sobra inestabilidad. Sin embargo, si te encantan las sandalias de tacón, y juegan un papel importante en tu imagen, tu mejor opción es elegir estilos que se ajusten bien a la forma de tu pie, proporcionándote la cantidad de tela adecuada para mantener el pie en el zapato.

  1. El zapato es demasiado estrecho en la parte inferior

¡No sabes cuántas clientas han pasado por mi Asesoría de Imagen a las que se les veía el dolor en la cara! Les miro los pies, y sé perfectamente cuál es el problema: los zapatos de punta de tacón muy estrechos, atiborrando sus dedos de una manera casi inhumana en ese espacio tan reducido de la parte delantera. Normalmente, además de la falta de espacio, los dedos no están adecuadamente cubiertos en este tipo de zapato, por lo que están obligados a trabajar más duro para mantener la estabilidad. Te sugiero, no cometas ese error. Escoge un zapato con más tela en los dedos de los pies y una puntera más un poco más amplia.

  1. El tacón es demasiado fino

Intenta evitar los tacones demasiados finos. Un tacón grueso te dará mejor equilibrio, y más estabilidad y te puede ayudar a aliviar algo de presión al distribuir el peso de tu cuerpo sobre el pie de manera más uniforme. Intenta usar tacones más anchos y con mayor  apoyo, como los tacones de cuña, que son mucho menos exigentes para los músculos de las piernas. Cuanto más fino sea el tacón, más impacto en el pie. Y sí, si te provoca ponerte un tacón bastante fino una noche de fiesta, ¡adelante! ¿Por qué no? ¡Solo asegúrate de mimar tus pies el día siguiente! Y recuerda, si tu imagen profesional te exige llevar tacones altos o finos durante todo el día, intenta tomarte periodos de descanso, y disfruta andando con un buen par ballerinas.

¿Necesitas más consejos para aprender a vestirte o calzarte mejor?

Visita nuestra segmento de cursos online y aprende de una forma práctica y divertida como potenciar tu imagen personal. Te espero aquí.

Banner-cursos-online_de_asesoria_de_imagen