• Utiliza tintes sin amoníaco. Los tintes sin amoníaco suelen ser menos abrasivos que los que sí tienen este componente y la verdad es que funcionan igual de bien sin maltratar tanto tu cabello. Trata de que el tinte que escojas además tenga un PH neutro.
  • Procura que el tinte que escojas no sea demasiado claro. Mientras más claro sea el tono del tinte que vas a utilizar mayor cantidad de agentes decolorantes se necesitarán para cambiar la fibra capilar y eso dañará aún más tu cabello.
  • Si decides aplicarte el tinte en casa. Sigue al pie de la letra las instrucciones que vienen en la caja del tinte y por nada del mundo dejes el producto más tiempo del que indica el instructivo. Créeme que no se fijará mejor el color, sólo lograrás quemarlo.
  • Evita decolorarte el cabello. Las decoloraciones son súper dañinas para el cabello, así que evítalas a toda costa.
  • Hidrata tu cabello antes y después de tinturarlo. Utiliza los hidratantes que suelen venir con el tinte y procura hacerte una mascarilla intensiva preferiblemente con productos naturales antes y después de aplicar la tintura por lo menos una vez a la semana en el mes siguiente a la aplicación de la tintura, opta por usar un acondicionador orgánico cada vez que laves tu cabello.
  • Trata de no tinturar tu cabello tan seguido. Mientras más seguido tintures tu cabello, más daño sufrirá.
  • Para mejores resultados, ve con tu estilista. Aunque sea un poco más costoso que pintar tu cabello en casa, es muy posible que obtengas mejores resultados. Recuerda que los estilistas son especialistas en el tema y pueden garantizar un mejor acabado del tinte.

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